En algunas épocas del año (normalmente los cercanos al verano) todo el mundo es más propenso a querer perder la barriga, pero no hay que olvidar que adelgazar es un proceso que debería de llevarse a cabo no sólo por una cuestión estética, sino de salud.

Aquí vamos a ver algunos trucos para perder la barriga de forma natural y, aunque parezca increíble, incluso comiendo, sólo que eligiendo de forma inteligente qué es aquello que debemos comer y en qué manera.

Cómo comer para perder la barriga

Para comenzar, el primer punto sobre el que hay que actuar para perder la barriga está en el terreno de la alimentación, está claro. Pero no por ello debes pensar que el proceso de adelgazar pasa por ‘pasar hambre’. La idea, por el contrario, pasa por mantener una alimentación equilibrada:

– Evita, sobre todo, azúcares e hidratos de carbono. Estos últimos los puedes encontrar sobre todo en pastas, repostería, pan y patatas. Sólo con la reducción de los hidratos de carbono en tus comidas diarias vas a notar que la barriga comienza a reducir su tamaño cada día.

– Desayuna bien por la mañana, toma café o infusiones, zumos y tostadas. Procura que las tostadas contengan un chorro de aceite de oliva o tomate. Evita las tostadas con jamón, chocolates o patés y, obviamente, los dulces. El desayuno es importante y es la única comida donde sí puedes tomar algunos hidratos de carbono, ya que estos se van a perder rápidamente por la actividad que realices a lo largo del día.

– Cambia el pan normal por el pan integral o evítalo en la medida de lo posible.

– Come varias veces al día en cantidades pequeñas, en lugar de sentarte a comer una comida abundante. Solo recuerda evitar en estas comidas los hidratos de carbono, grasas y azúcares. Si notas que pasas hambre come un poco, esto es preferible a aguantarte y acabar comiendo demasiado de una sentada. Si te acostumbras a comer fruta entre horas vas a adelgazar por un lado y, por otro, vas a mejorar tu estado de salud en general. Una buena idea es comer algún bocado ligero cada dos horas.

– Procura masticar lentamente.

– Evita mirar el peso o báscula. El peso de tu cuerpo puede variar por muchos motivos, por ejemplo, puedes perder grasa pero ganar músculo porque hayas comenzado a realizar ejercicio físico. En este caso puede llegar a ser desesperante la sensación de haber tenido cuidado con las comidas y ver cómo la báscula parece indicar justo lo contrario. Solo es un espejismo. En lugar de mirar la báscula puedes recurrir a ponerte un mismo cinturón cada día y comprobar cómo tienes que ir apretándolo cada vez un poco más.

– Evita las los refrescos, no sólo contienen gases, sino que también incluyen cantidades enormes de azúcar.

– Substituye la carne por el pescado.

– Bebe mucha agua, pero sin excederte ni obligarte a beber a la fuerza, alrededor de un litro y medio o dos litros es suficiente, ten cuidado aquí porque si bebes más de la cuenta puede ser negativo para tu organismo.

Si bebes agua en lugar de refrescos y similares estarás evitando burbujas, azúcares e hidratos de carbono, por otro lado estás llenando tu estómago de líquido y evitas la sensación de hambre.

– Come ensaladas. Acostúmbrate a las ensaladas, pero no pienses en ellas como algo negativo desde el punto de vista gastronómico. Una ensalada bien aliñada puede estar muy rica, puedes añadirle una lata de atún, caballas o similar para darle más sabor.

– Evita grasas hidrogenadas, patatas fritas, margarina o mantequilla.

– Evita colorantes y conservantes, no los necesitas y son nocivos a partir de ciertas cantidades.

Ejercicios para perder la barriga

No hace falta mencionar que el ejercicio físico es importante a la hora de perder la barriga, pero con cuidado, no es necesario comenzar a entrenar como si fuéramos a participar en unas olimpiadas.

Si no estás acostumbrado a realizar ejercicio físico debes ir poco a poco, sin forzar el cuerpo. Si el primer día sólo puedes trabajar 5 minutos está bien, no debes agobiarte por ello, es mejor dejarlo ahí y volver al día siguiente otros 5 minutos más que darte una paliza y dejar de practicar ejercicio (esto es algo muy común en los que empiezan).

Ten en cuenta que tu cuerpo se regula de forma automática, si la primera semana te ejercitas sólo 5 minutos, la siguiente semana verás que a tu propio cuerpo le parece poco y quiere algo más, quizás dos o tres minutos más … en un mes llegarás a los 15 o 20 minutos. Es preferible ir subiendo gradualmente y seguir realizando ejercicio de forma permanente a darte una paliza durante tres días y al cuarto decidir que prefieres no seguir torturándote.

Tampoco necesitas que el ejercicio sea demasiado agobiante, si no estás acostumbrado a moverte puedes comenzar dando algunas caminatas de 30-60 minutos de forma diaria. Este gasto de calorías extra acompañado de un control en la alimentación comenzará a hacerse notar en la pérdida de barriga.

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