Para muchas PYMES, el acceso al financiamiento puede ser la diferencia entre crecer y desaparecer del mapa de los negocios. Resulta indispensable que conozcamos los esquemas de financiamiento a los que una empresa puede tener acceso y determinar si alguno de ellos puede ser la opción qué necesita para ese proyecto que hasta hoy sólo vive en su cabeza.

El objetivo del crédito

El primer paso para la obtención de un financiamiento es tener bien claro el destino que se le dará al dinero y el plazo en el que podemos pagar el mismo. De esta forma, podremos buscar el programa de crédito más adecuado para nuestra empresa y disminuir los riesgos de incumplir el pago.

Los rubros más comunes para los que podemos obtener un crédito son los siguientes:

• Adquisición de activos fijos. Compra de maquinaría, locales comerciales, unidades de transporte, etcétera. Son todos los activos permanentes y tangibles para llevar a cabo el giro habitual del negocio.
• Apoyo al capital de trabajo. En muchas ocasiones no sabemos cuanto tardará en pagarnos un cliente, pero sabemos exactamente cuando debemos pagar la nómina. Una línea de crédito podría ser un mecanismo para resolver los problemas de flujo de efectivo.
• Reestructuración de pasivos. Si por ejemplo ya tuviéramos un crédito con una tasa de interés del 35% anual, podríamos liquidar este crédito y obtener uno nuevo en condiciones más atractivas, por decir un 20% anual.
• Desarrollo tecnológico. Inversión en infraestructura, sistemas de información, telecomunicaciones, etc.
Tipos de crédito

Los principales créditos que se pueden obtener con las instituciones bancarias son:

1. Descuento de documentos
2. Préstamo con garantía colateral
3. Crédito comercial irrevocable
4. Préstamo prendario
5. Crédito simple
6. Préstamo de habilitación o avío
7. Préstamo refaccionario
8. Crédito hipotecario

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