La evaluación es continua; identifica las condiciones que controlan la conducta problema y se basa en datos objetivos y exactos que se presentan de manera cuantitativa y se recogen preferentemente en la situación natural. El proceso, los objetivos y los métodos de evaluación e intervención deben especificarse con precisión, y la finalidad de la evaluación es obtener una descripción precisa y objetiva del problema.
El modelo conductista aplicado al diagnóstico en la educación de los deficientes mentales ha tenido dos aportaciones fundamentales (Salvia e Ysseldyke, 1.974):
– El análisis de tareas.- Su objetivo es evaluar el grado de habilidades específicas en los niños, utilizando una evaluación con referencia a criterios. Se analizan, mediante tareas, las conductas que conducen al logro de determinadas metas académicas con el objetivo de enseñar las habilidades específicas incluidas en dichas tareas. Entre las estrategias de análisis de tareas basadas en el modelo conductista destacamos la instrucción directa que está influida por la modificación de conducta, por el análisis conductual aplicado, por la enseñanza de precisión y por la enseñanza responsable (Lovit, 1.982).

La instrucción directa parte de los siguientes supuestos (Ysseldyke y Algozzine, 1.982):
– Aunque se reconoce que algunos alumnos pueden tener disfunciones biológicas o sensoriales, se da importancia a los efectos de la enseñanza que es lo que el profesor puede controlar.
– El diagnóstico se centra en las habilidades y no en las causas de las dificultades.
– El ambiente académico y social en el que el alumno aprende y su conducta son los aspectos decisivos para la intervención educativa.
– La organización de la enseñanza en pequeñas etapas permite al profesor diagnosticar inmediatamente cualquier problema que tenga el alumno.

– El entrenamiento de habilidades.- Este modelo parte del supuesto de que determinadas habilidades son prerrequisitos para el logro de las capacidades académicas. Una de sus aplicaciones a la evaluación es la medición basada en el currículo y el diagnóstico basado en el currículo. El objetivo de ambas evaluaciones es medir el rendimiento del alumno en el currículo, el cual se convierte en el punto de referencia para la evaluación frente a las pruebas estandarizadas. En el apartado correspondiente al modelo ecológico desarrollaremos algunos enfoques de dicha evaluación.

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